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miércoles, 24 de marzo de 2010

Scutarii iberos y Centurión Etrusco

Estas dos últimas semanas no he estado muy aplicado, tan solo he terminado cuatro bases de Scutarii iberos para convertir mi BG de 8 bases en dos BGS de 6, también he pintado el centurión etrusco y lo he colocado en una base de 40x40 para utilizarlo de marcador de ZOC para DBA.
Una de las causas de mi bajo rendimiento ha sido la iniciación al DBA con Luis del club Alfonso I el Batallador como maestro, José Carlos de la BSK, mi hijo mayor de 8 años y yo como aprendices. La verdad es que nos lo pasamos muy bien y parece que a mi hijo le ha gustado mucho, ya se intereso vivamente en el Torneo de Zaragoza, donde conoció a una joven promesa de doce años.
Así que además de pintar, me he entretenido en preparar unos lanceros libios, he comenzado a lijar un ejército Egipcio del Imperio Nuevo para mi hijo y he ido preparando todo lo necesario para poder jugar en casa con mi hijo.
Y sin más dilación aquí dejo las fotos.










domingo, 27 de diciembre de 2009

La Batalla de Cutanda con Field of Glory.

El domingo pasado por la mañana nos reunimos en el club, a instancia de David, para celebrar el inicio de las navidades jugando una batalla histórica a 1200 puntos con tres jugadores por bando.
Finalmente la cosa quedo en un 3vs2 ya que Francisco finalmente llego más tarde de lo que esperaba y decidió no participar en la batalla.

El bando almorávide quedo en manos de Antonio y Miguel Ángel y el bando cristiano en manos de David, José y yo.
La batalla elegida fue la batalla de Cutanda, librada el 17 de junio del año 1120 entre Alfonso I el Batallador, Rey de Aragón y Pamplona, e Ibrahim ben Yusuf hermano del emir almorávide Ali ibn Yusuf, que abrió las puertas a la reconquista y repoblación de la comarca del Jiloca.
Los almorávides desplegaron sus fuerzas como sigue, en el ala izquierda se desplego el contingente aliado bereber (Miguel Ángel), en el centro se desplego el contingente aliado de la Taifa de Zaragoza (Miguel Ángel y Antonio) y en el ala derecha Ibrahim y su ejército almorávide (Antonio).
Por la parte cristiana el ejército aliado aquitano bajo las ordenes de Guillermo IX de Aquitania junto con un battle group de ballesteros aragoneses se hizo cargo del ala izquierda (David), en el centro Alfonso I con sus caballeros y las órdenes militares (yo) y en el ala derecha el ejército aliado navarro (José).

1 Guillermo IX de Aquitania.
2 Alfonso I el Batallador.
3 Ejército aliado Navarro.
4 Ibrahim.
5 Taifa de Zaragoza.
6 Ejército aliado Bereber.


El campo de batalla era un llano que discurría entre colinas suaves y boscosas, tan solo una colina suave en la parte central rompía tan extensa planicie.
La batalla se inicio con el avance del ejército almorávide, destacando el rápido avance de la caballería ligera almorávide por los flancos con la intención de frenar el avance de las alas cristianas para evitar cualquier posibilidad de carga de flanco sobre el centro, dando tiempo a este último, con sus poderosos lanceros, de enfrentarse con las órdenes militares y los caballeros aragoneses.
Pronto la caballería ligera almorávide comenzó a acosar los flancos cristianos, iniciando una carga en el flanco derecho cristiano que obligo a los jinetes ligeros vascos a replegarse tras los lanceros navarros provocando que estos se desorganizaran, aunque poco después la caballería ligera almorávide fue rechazada y puesta en fuga mientras los lanceros se reorganizaban sin muchos problemas y proseguían su avance.


Por el centro lo jabalineros aragoneses corrieron de lo lindo para dominar la colina suave y mantenerla hasta la llegada de los caballeros, tarea que realizaron con efectividad.


En el ala derecha los ballesteros aragoneses en una heroica defensa consiguieron resistir la carga de la caballería árabe y ponerla en fuga poco después.


Los dos centros se encontraron pronto frente a frente, los almorávides se mantuvieron estáticos frente a la colina que dominaban los caballeros aragoneses, mientras que los lanceros superiores del llano pivotaban para amenazar a los lanceros y caballeros de las ordenes militares, que soportaban el hostigamiento de los arqueros y caballos ligeros almorávides.


Finalmente una carga de los caballeros de las ordenes sobre los arqueros, que huyeron con premura, provoco una carga general en el centro que fue desastrosa para los aragoneses, ya que cuando se retiraron los caballeros después de la melé quedaron los lanceros de las ordenes seriamente diezmados y desordenados, no tardando en huir perseguidos por los lanceros almorávides, chocando uno de los dos grupos perseguidores con los caballeros de las ordenes que los diezmaron y pusieron en fuga provocando la ruptura de los arqueros que también comenzaron a huir.

La segunda carga de los caballeros aragoneses también fue frenada por un muro de picas provocando muchas bajas que obligaron al rey y a sus últimos caballeros a tomar posiciones en el alto de la colina y desde allí amenazar cualquier intento almorávide de flanquear a los caballeros navarros que se preparaban para cargar sobre el ala izquierda almorávide, mientras la caballería ligera vasca y los jabalineros mantenían a raya a la caballería ligera bereber.

Por su parte el ala franca avanzaba menos de lo esperado debido a la constante presión de la caballería ligera bereber, que en una afortunada carga consiguieron derrotar a los ballesteros aragoneses cansados y desorganizados por el constante hostigamiento sufrido.



Los caballeros de las órdenes en su persecución de los arqueros chocaron con la caballería árabe y las espadas negras, arrollando a la caballería árabe y diezmando a las espadas. En un intento de liberar presión de las espadas y evitar que los caballeros tuvieran vía libre por la retaguardia almorávide, la caballería ligera bereber en un acto heroico decide cargar por detrás a los caballeros consiguiendo desorganizarlos.


Mientras tanto caballeros navarros cargaron contra los lanceros bereberes y los caballeros cristianos a sueldo del emir.

Los caballeros francos tras una infructuosa carga contra la caballería ligera bereber recibieron una carga de flanco de los lanceros andaluces, seguida poco después de otra arriesgada carga de la caballería ligera bereber que infligió graves pérdidas a los caballeros francos fragmentándolos y poniéndolos en fuga.
Tras sufrir graves pérdidas los caballeros navarros consiguieron romper derrotar a los lanceros almorávides, mientras que en su última carga el rey Alfonso I perdía sus últimos caballeros.
Llegados a este punto el tiempo se nos echo encima y decidimos dejar en ese punto la partida, tras proceder al recuento de puntos la cosa quedo en 10 vs 10, alzándose el bando almorávide con la victoria ya que tenía 25 BG frente a 18 BG cristianos, igualmente tras la pérdida de la gran mayoría de los caballeros cristianos la cosa estaba ya muy difícil para el bando cristiano.Disfrutamos de una mañana estupenda con muchas ganas de repetir la experiencia, pero la próxima vez con un enfrentamiento romano-cartaginés en la península.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Quinto Sertorio y mi segunda partida de Field of Glory.



Los enfrentamientos civiles que padeció la República Romana a lo largo del siglo I a.C, protagonizados por las facciones senatoriales, optimates y populares, transcurrieron en gran parte en Hispania con dos etapas diferenciadas: las Guerras Sertorianas y la guerra Civil entre Cesar y los pompeyanos.
Quinto Sertorio (Nursia, Sabina 122 a. C- Osca 72 a.C.) fue el protagonista indiscutible de la primera etapa. Fue un destacado militar y político, dotado de una excelente oratoria.
Su carrera militar fue brillante, lucho bajo Cayo Mario en la guerra contra los Cimbrios (102 a.C), en la que desarrollo funciones de espía gracias a su conocimiento de la lengua Celta, tribuno militar en Hispania (97-93 a.C), cuestor de la Galia Cisalpina (90 a.C) y pretor de la Hispania Citerior (83 a.C).
En el año 82 a.C Lucio Cornelio Sila, valedor de de los optimates, derroto a los populares Cayo Mario el joven y Cneo Papirio Carbón, ocupó Roma y desató una serie de proscripciones y condenas a muerte que conllevaban la confiscación de las fortunas de los afectados.
En la prolongación del enfrentamiento civil en Hispania Sertorio supo atraerse el apoyo de lusitanos y celtiberos, organizando un ejército a la romana, un senado con exiliados romanos y fundo una Academia en Osca para educar a la romana a los hijos de los jefes indígenas.
Sus victorias sobre los propretores silanos Aurelio Cotta y Lucio Fudidio, obligaron a Sila a enviar Q. Cecilio Metelo Pío (80 a.C). Sertorio pese a su inferioridad numérica supo mantener a raya a Metelo, utilizando tácticas de guerrilla, obligándole a desistir en su intento de atacar a sus aliados lusitanos y celtiberos, mientras que su lugarteniente L. Hirtuleyo vencía cerca de Consabura al procónsul de la Citerior M. Domicio Calvino y más tarde cerca de Ilerda al procónsul de la Narbonenese L. Manlio.
En el año 76 a.C Roma envío como procónsul de la Citerior a Cneo Pompeyo Magno, para ayudar a Metelo a derrotar a Sertorio. Pese a sus victoria en Lauro y Sucro frente a Pompeyo, la derrota de Hirtuleyo en Itálica y la destrucción de su ejército en Segovia (Ecija) a manos de Metelo, dejaron a Sertorio en inferioridad numérica, no pudiendo frenar el avance en de los optimates por el Duero y el Jalón en el año 74 a.C, finalmente se vio obligado en el año 73 a.C a retroceder al valle del Ebro después de que Pompeyo logrará cerrarle el acceso a la costa con la toma de Tarraco y Dianium y avanzará por la Celtiberia. En el año 72 a.C Sertorio fue asesinado en una conspiración dirigida por Marco Perpenna, quien poco después fue derrotado y ejecutado.
Este pequeño inciso histórico me sirve para introducir mi segunda partida de Fields of Glory, ya que dentro de mi afición a los wargames, nunca había jugado con miniaturas. Mi primera aproximación, DBMM, fue frustrada ante semejante extensión de reglas de difícil comprensión para alguien como yo acostumbrado a los hexágonos. Mi segundo intento vino propiciado por mi interés en inculcar en mis hijos, de 8 y 6 años, mi afición por los wargames y la historia, así que mi razonamiento fue simple: “que mejor que los soldaditos de plástico para despertar su interés”. A fin de cuentas todavía me acuerdo de lo bien que me lo pasaba en casa de mi primo Miguel Ángel jugando con sus soldaditos de plástico cuando era pequeño.
Así que les compre un set de batallas a cada uno de la marca Zvezda, al mayor Las Grandes Batallas de Alejandro Magno y al pequeño Las Grandes batallas de Roma, a partir de ahí vino una búsqueda de una reglas sencillas para inducirlos a jugar. Después de leer las buenas críticas que la mayoría de los jugadores hacían de las reglas “Fields of Glory”, me decidí a comprarme el libro para echarle una ojeada. Ojee las reglas y la verdad es que me anime a probar el sistema de juego y gracias a David del club Alfonso I el Batallador, en julio jugué mi primera partida de iniciación con él. La experiencia fue positiva y me animo a apuntarme a una Liga que organiza el club para profundizar en el juego.
Así que el domingo pasado jugué ya mi primera partida de la liguilla, y segunda del sistema, con José que desplegó un ejército Hispano Antiguo Sertoriano con aliado celtibero, mientras que yo desplegué un romano republicano medio.
La batalla se desarrollo en colinas, con terreno irregular, matorral y colinas suaves por los flancos mientras que en el centro discurría una llanura hermosa.
Hice avanzar mis princeps y hastati precedidos de los velites por la llanura, mientras en el flanco izquierdo la caballería ligera Iliria y los velites tomaban posición en la colina para intentar contener el avance de la infantería media sertoriana, en el flanco derecho la caballería romana tuvo que sortear terreno irregular para poder desplegarse y combatir en terreno abierto.
Ante el avance sertoriano la caballería abandono la colina seguida poco después por lo velites, el centro continuaba avanzando mientras un BG de Hastati y otro de Triarii rotaba para intentar evitar un flanqueo procedente de la colina. Mientras tanto la caballería veía su despliegue retrasado por la caballería ligera sertoriana. Finalmente los dos centros chocaron, arrollando los legionarios sertorianos a mis tropas, a la par que abrieron una amplia brecha que dejaba ya claro sin lugar a dudas la victoria sertoriana.
La verdad es que disfrute mucho la partida y me sirvió para ir cogiendo el pulso a jugar con miniaturas e ir comprendiendo la concepción del espacio fuera de los hexágonos.